En este mensaje, el Pr. Julián Ossa nos invita a reflexionar sobre el mandato de Jesús de ser 'la luz del mundo' según Mateo 5:14-16. Nos recuerda que esta identidad es fundamental para los creyentes y que no fuimos creados para escondernos en medio de la rutina diaria.
Jesús destaca que los discípulos son la luz del mundo, lo cual implica reflejar la luz de Cristo en un entorno de tinieblas. Esta identidad nos llama a vivir de acuerdo a esa verdad y a proyectar la luz de Cristo en cada área de nuestra vida.
La luz de los creyentes no puede ser ocultada, al igual que una ciudad en lo alto de un monte. Debemos ser un referente moral y espiritual en nuestro entorno, proyectando la luz de Cristo a través de nuestras acciones y actitudes.
El propósito final de ser luz en el mundo es que nuestras buenas acciones glorifiquen a nuestro Padre celestial. Cada parte de nuestra vida debe estar dirigida a darle gloria a Dios y a reflejar su luz para que otros puedan ser iluminados por el evangelio.
Ser luz en el mundo va más allá de una simple afirmación, es un llamado a vivir de forma coherente con nuestra identidad en Cristo. Debemos ser un reflejo genuino de la luz de Cristo en un mundo que necesita desesperadamente de esa luz. Que nuestras acciones y actitudes sean un testimonio vivo de la obra redentora de Cristo para que, al final, sea Él quien reciba toda la gloria. Amén.