En esta enseñanza basada en Lucas 14:25-33, el Pastor Juan Carlos Valencia de la Iglesia Cristiana Ministerio Verdad y Vida Caicero nos invita a reflexionar sobre el costo de ser discípulo de Jesús. A través de este pasaje, Jesús nos desafía a priorizar nuestra relación con Él por encima de todo. Este análisis detalla las condiciones que Jesús establece para aquellos que desean seguirlo de cerca.
Ser discípulo implica aborrecer cualquier relación que se interponga entre nosotros y Jesús. Él debe ser nuestra prioridad absoluta por encima de familiares, amigos o incluso nuestra propia vida.
Como discípulos, debemos estar dispuestos a tomar nuestra cruz, que implica renunciar a nuestros propios deseos y someterlos a la voluntad de Jesús. Nuestros anhelos deben rendirse ante Él en total entrega.
La dependencia exclusiva en Jesús implica renunciar a todo aquello que poseemos. Debemos comprender que nuestras posesiones no nos pertenecen realmente, sino que somos administradores de los recursos que Dios nos ha dado.
Ser discípulo de Jesús requiere un compromiso total y una entrega completa. Es un llamado a rendirlo todo a Él, poniéndolo por encima de nuestras relaciones, deseos y posesiones. Al aceptar este desafío, experimentamos el verdadero significado de depender solo de Cristo en cualquier circunstancia. Que podamos tomar la decisión de seguir a Jesús como discípulos, priorizando su voluntad sobre la nuestra, y experimentar la vida transformadora que Él nos ofrece.